
Una residencia de 268 m² construidos en la torre que Javier Carvajal levantó en 1958, reinterpretada para vivirse hoy.
Cuatro recámaras, cuatro baños y una estancia continua abierta a la ciudad, en una torre de 1958 registrada por Docomomo Ibérico.



La torre de la Plaza de Cristo Rey es obra de Javier Carvajal y Rafael García de Castro. Sobre un solar irregular en chaflán, en una de las entradas de Madrid, la plantearon como un hito urbano: una torre que ordena las calles que convergen en la plaza.
Su fachada de mosaico de gres texturizado fue una apuesta pionera que renovó la arquitectura doméstica de la ciudad. Terrazas corridas en el chaflán, balcones laterales volados, grandes huecos y una planta racional que lleva la luz al interior.
Carvajal, Premio de Roma y Medalla de Oro de la Trienal de Milán, firmaría después el Pabellón de España en la Feria Mundial de Nueva York y recibiría la Medalla de Oro de la Arquitectura.